
Desde hace largo rato en el campus universitario corre un rumor con olor a debate, que se hizo cuerpo desde el día 5 de enero, víspera de día de Reyes o Magos o ambas cosas, cuando el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez Frías vetó la Ley Especial de Educación Universitaria.
Ese corrillo se insinuó desde los años 70, cuando a golpe y porrazos militares se instauró la reforma a la Ley de Universidades, bajo el imperio del mandato neoliberal, que el gobierno del Dr. Caldera aplicó para que se instalara la universidad de élites que se fue perfeccionado en el transcurrir del tiempo y en desmedro de las clases populares y proletarias del país; hasta que “llegó el Comandante y mandó a parar”.
En diciembre de 2010 la Asamblea Nacional, aprobó la Ley Especial de Educación Universitaria, enviada luego a su promulgación por el Ejecutivo Nacional en la figura del Presidente Chávez, quien no la promulgó y propuso que se debatiera con el Pueblo venezolano y se aportaran nuevas ideas con el fin de lograr un consenso en lo que tiene que ver con el nuevo instrumento legal universitario.
Por supuesto, gran parte del Pueblo queda sorprendido ante esta decisión, que fue aprovechada por los sectores conservadores del país para denostar de ella al mismo tiempo que de la ley Habilitante, quedando al descubierto que no es el debate a profundidad lo que está en el interés de estos pequeños sectores enquistados algunos de ellos en las universidades y otras instituciones de educación.
Sin embargo, los acontecimientos transcurridos desde la no promulgación han mostrado la gran gentileza y prestancia de nuestra comunidad universitaria, y del Pueblo en general, para revisar y elaborar elementos que permitan deconstruir el marco jurídico que rijan positivamente a las instituciones universitarias de cara a la sociedad y al proyecto de Patria que queremos.
Por esas razones el Sindicato Unido de Trabajadores de La Universidad del Zulia SINUTRALUZ, que insurgio hace cuatro años está dispuesto a desarrollar el debate y las acciones necesarias que pasan por tratar asuntos como la educación que queremos, los fines de transformación social de la universidad y demás centros educativos, la democracia en la organización y funcionamiento de la cotidianidad, la visión estratégica de la Universidad venezolana, el papel protagónico de la comunidad educativa, el vínculo íntimo de las comunidades en las instituciones educativas; entre las varias cuestiones que hace la vida educativa y universitaria en particular.
Se abre la gran oportunidad de instituir el sistema de educación para la transformación radical de la Sociedad y el Estado venezolano. Perder este espacio abierto, es retroceder en el avance revolucionario que se ha venido construyendo en la última década.
Ese corrillo se insinuó desde los años 70, cuando a golpe y porrazos militares se instauró la reforma a la Ley de Universidades, bajo el imperio del mandato neoliberal, que el gobierno del Dr. Caldera aplicó para que se instalara la universidad de élites que se fue perfeccionado en el transcurrir del tiempo y en desmedro de las clases populares y proletarias del país; hasta que “llegó el Comandante y mandó a parar”.
En diciembre de 2010 la Asamblea Nacional, aprobó la Ley Especial de Educación Universitaria, enviada luego a su promulgación por el Ejecutivo Nacional en la figura del Presidente Chávez, quien no la promulgó y propuso que se debatiera con el Pueblo venezolano y se aportaran nuevas ideas con el fin de lograr un consenso en lo que tiene que ver con el nuevo instrumento legal universitario.
Por supuesto, gran parte del Pueblo queda sorprendido ante esta decisión, que fue aprovechada por los sectores conservadores del país para denostar de ella al mismo tiempo que de la ley Habilitante, quedando al descubierto que no es el debate a profundidad lo que está en el interés de estos pequeños sectores enquistados algunos de ellos en las universidades y otras instituciones de educación.
Sin embargo, los acontecimientos transcurridos desde la no promulgación han mostrado la gran gentileza y prestancia de nuestra comunidad universitaria, y del Pueblo en general, para revisar y elaborar elementos que permitan deconstruir el marco jurídico que rijan positivamente a las instituciones universitarias de cara a la sociedad y al proyecto de Patria que queremos.
Por esas razones el Sindicato Unido de Trabajadores de La Universidad del Zulia SINUTRALUZ, que insurgio hace cuatro años está dispuesto a desarrollar el debate y las acciones necesarias que pasan por tratar asuntos como la educación que queremos, los fines de transformación social de la universidad y demás centros educativos, la democracia en la organización y funcionamiento de la cotidianidad, la visión estratégica de la Universidad venezolana, el papel protagónico de la comunidad educativa, el vínculo íntimo de las comunidades en las instituciones educativas; entre las varias cuestiones que hace la vida educativa y universitaria en particular.
Se abre la gran oportunidad de instituir el sistema de educación para la transformación radical de la Sociedad y el Estado venezolano. Perder este espacio abierto, es retroceder en el avance revolucionario que se ha venido construyendo en la última década.
¡¡¡LA UNIVERIDAD ES PARTE IMPORTANTE DEL MECANISMO CONSTRUCTOR DE LA NUEVA SOCIEDAD SOCIALISTA.!!!
¡¡¡NECESARIO ES VENCER.!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario