El tema de la política en las
universidades públicas tradicionales resulta pasmódico. Las autoridades
corruptas y adecas de factoría cuarta republicana poco interés muestran, por
ejemplo, por los analfabetos funcionales que grado tras grado salen de sus sedes
a demostrar mala praxis profesional y el casi absoluto desconocimiento de la
realidad en áreas tan sensibles como la medicina y las diversas ingenierías.
Sólo en el oriente del país tienen fama los hospitales de Ciudad Bolívar y
Anzoátegui porque los médicos pasantes y activos de esos centros de salud matan
a los pacientes por la ignorancia de métodos y procedimientos clínicos
esenciales. Ocurre con enfermedades renales, diabetes y hemorragias. Sin
embargo, en la universidad dicen que los médicos chimbos son los de Barrio
Adentro.
Los ingenieros petroleros egresados
en el oriente del país tienen una absoluta ignorancia acerca de la industria
petrolera y son superados en sus facultades objetivas, reales, prácticas por
cualquier obrero entrenado en los taladros y pozos de perforación y extracción
de crudo. Esto lo he oído y sentido en El Tigre y Pariaguán muchas veces. Por
otro lado, los egresados de turismo y hotelería salen con fallas graves de todo
orden. Sin embargo, las autoridades rectorales y demás especies administrativas
no guarimbean nunca para cuestionar la calidad del producto educativo
denominado egresados.
Las demandas salariales constituyen
otro factor sensible. Ni rectores ni estudiantes, ni profesores ni políticos
académicos se plantaron ante el ex presidente Rafael Caldera para exigirle el
pago efectivo de los cinco aumentos de sueldo que decretó a manera de burla sin
que cancelara una puya. ¿Olvidaron ya aquel paro inútil desde enero 1998 hasta
el 20 de mayo de ese mismo año, con sueldo caído?). Les recuerdo a estos
guarimberos rectorales que el Comandante Eterno pagó con Vebonos 2005, 2006, 2007,
2008 y 2009 los desmadres pendientes de Caldera y que eso no fue una deuda
propia sino heredada. Por otro lado, el paro de universidades de 2013 no tuvo
razón de ser. El ministro Pedro Calzadilla insistió hasta el cansancio que se
reanudaran las clases mientras se negociaba el aumento, como en efecto ocurrió.
FAPUV exigía, incluso, sueldos inferiores a los que en definitiva recibimos en
la contratación oficial.
Ningún rector ha renunciado al nuevo
salario porque le parezca chimbo. Por el contrario, hoy ganan mejor que cuando
Rafael Caldera, y eso pese al paro petrolero que tan abiertamente aplaudieron y
apoyaron las autoridades universitarias justo cuando el país se proponía
fortalecer su aparato productivo. Esa circunstancia obligó al presidente Hugo
Chávez a empezar la economía de cero. Ningún rector montó campamento alguno, ni
siquiera para pregonar esa reserva moral que se supone subsiste en las universidades,
para demandar el respeto a la democracia, a la soberanía y a la defensa de la
vida nacional digna.
“El Consejo Universitario ampliado
de la Universidad de Carabobo aprobó por unanimidad presentar ante la
Asociación Internacional de Universidades, la OEA, la ONU y la UNASUR la
situación que viven esas casas de estudio en el país. Se aprobó una propuesta
que pasa por pedirle al presidente Maduro la renuncia", dijo la rectora
Divo de Romero.
Esta es la noticia que leo justo
cuando el ministro Meléndez se propone aprobar más de mil proyectos de
infraestructura para las universidades y se activa un plan de becas
universitarias como nunca antes se vio, de manera plural y abierta, a través de
un registro público por internet para los optantes. Por otro lado, esta rectora
y su comitiva pretenden solicitar igual planteamiento formal ante la Asociación
Venezolana de Rectores Universitarios. Es decir, la camada mayor de los
compinches rectores y rectoras para armar una cayapa guarimbera universitaria
que le diga a Maduro: abdica, renuncia, vete ya y mandemos al carajo la
Constitución, porque nosotros, los rectores ignorantes en pleno, queremos a
María Corina de Presidenta de la República, a Capriles de Vicepresidente y a
Leopoldo de Ministro de Educación Superior.
De sus forjas de billetes en los
bancos, de la riqueza que ostentan la mayoría de los rectores luciendo como
aval de sus riquezas sus “doctorados” en algo, y de lo que quizás reciben de la
MUD y del Departamento de Estado de los Estados Unidos para promover el golpe
de estado continuado, nadie les dice nada. En serio ustedes dan vergüenza.
Preocúpense de la gente que vende y consume drogas dentro de las universidades,
de los profesores piratas que ascienden con trabajos mediocres y jurados
amañados, y de las fallas de todo orden que tiene la academia para funcionar y
planteen soluciones y proyectos al Estado para que justifiquen efectivamente el
platero que se meten en los bolsillos con sus cargos de rectores corruptos.
José Pérez
Profesor Universitario. Investigador, poeta y narrador. Licenciado en Letras. Doctor en Filología Hispánica. Columnista de opinión y articulista de prensa desde 1983. Autor de los libros Cosmovisión del somari, Pájaro de mar por tierra, Como ojo de pez, En canto de Guanipa, Páginas de abordo, Fombona rugido de tigre, entre otros. Galardonado en 14 certámenes literarios.
elpoetajotape@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario